El violín de Ingres de Man Ray |
Arte y ciencia de obtener
imágenes visibles de un objeto y fijarlas sobre una capa de material sensible a
la luz.
En sus orígenes, la fotografía no
fue concebida como un medio de expresión artística con características
autónomas. Los primeros fotógrafos, que eran dibujantes y pintores (Nadar, Hill
y Adamson, etc.), consideraban la fotografía como una cámara oscura
perfeccionada que permitía estudios de perspectiva de la máxima precisión. La
fotografía sobre papel (descubierta hacia 1840 por Fox Talbot) y los estudios
de encuadre y de asimetría de Blanquart-Evrard permitieron lograr, gracias al
trabajo en el laboratorio, un notable aumento de potencia expresiva que fue
inteligentemente aprovechado por los fotógrafos de mediados del s. XIX: retratos
románticos de Disdery, con sus fondos de balaustradas y columnas que copiaban
la pintura de moda en los salones oficiales, y los notables retratos (Carlyle,
Darwin, Tennyson, Herschel, etc.) realizados por Julia M. Cameron en la década
1860-70, utilizando el primer plano y las iluminaciones cuidadosamente
controladas. Esta escuela realista se afirmó en la segunda mitad del siglo,
sobre todo gracias al trabajo de los primeros reporteros gráficos, que han
dejado impresionantes imágenes cargadas de valor evocativo: la guerra de
Crimea, por Roger Fenton; la guerra de Secesión norteamericana, por Matthew
Brady y Alexander Gardner, y la conquista del Far W est, vista por Vanee,
O'Sullivan, Jackson, etc. Este realismo documental en manos de artistas
sensibles produjo obras maestras a fines del s. XIX y principios del xx: Eugéne
Atget (visiones de la vida cotidiana en París alrededor de 1900), Jacob A. Riis
(los barrios bajos de Nueva York) y Lewis W. Hine (la vida obrera en Chicagoy
Nueva York). Pero en esa época los fotógrafos llamados "artísticos"
seguían realizando en el estudio fotografías retocadas con tintas grasas,
difuminados, etc., que, al pretender imitar la pintura académica coetánea,
negaban en realidad los valores autónomos de la fotografía pura.
La reacción contra esta
fotografía "pictórica" vino de la fuerte influencia ejercida desde
Nueva York por Alfred Stieglitz, propulsor del grupo Photo-Secession (1900) y
director de la revista estadounidense Camera Work (1902-17}, que defendía la
fotografía pura y no admitía las manipulaciones de laboratorio. Otro gran
fotógrafo estadounidense, Edward Steichen, se asoció a Stieglitz para fundar en
Nueva York la galería "291
" ,dedicada a la exposición del nuevo estilo de
fotografía de vanguardia. Esta tendencia, que pretendía "liberar la
fotografía del dominio de la pintura", colaboró, sin embargo, con los
movimientos pictóricos del primer cuarto del s. XX: fotografías de Coburn con
perspectivas distorsionadas (como en los cuadros cubistas}, abstractas de Moholy-Nagy, surrealistas de Man Ray. Posteriormente, las tendencias
fundamentales fueron: el reportaje ("crónicas" de Henri
Cartier-Bresson, fotografías de la guerra civil española y de la Guerra Mundial de
Robert Capa y de David Seymour, visiones poéticas y humorísticas de la vida
parisiense de Robert Doisneau), la abstracción formal a base de detalles
aislados de escenas y objetos corrientes (Aaron Siskind, Paul Caponigro), la
fotografía narrativa de filiación romántica (Ed Van der Elsken) y las
fotografías en color (composiciones expresionistas de lrving Penn y de Ernest
Haas; elegancia sofisticada de Gordon Parks, creador del "estilo
Vague", etc.).
Del panorama español destacan
José Ortiz-Echagüe Puertas (1886-1980) y Francesc Catala-Roca (1921-1998): el
primero, dentro de una línea pictoricista, y el segundo, fiel al reflejo de la realidad. Entre
las décadas de 1950 y 1960 se produjo un florecimiento de la foto
documentalista, con representantes tan destacados como Gabriel Cualladó, Xavier
Miserachs, Colita, Oriol Maspons, Alberto Schommer, Leopoldo Pomés, entre
otros. A partir de la década de los setenta, y en torno a la revista Nueva lente,
dirigida por Joan Fontcuberta aparecen una serie de jóvenes creadores tan
destacados como Ouka Lele, Tony Catany, Manuel Esclusa, Eguiguren, Oriola,
Rafael Navarro, entre otros. En el documental cabe citar a Cristina García
Rodero, Koldo Chamorro y Fernando Herráez, entre otros.
En América Latina, la fotografía
de carácter antropológico fue ampliamente desarrollada, tanto por su aspecto
documental, como por su capacidad de transmitir y reivindicar la existencia de
otras culturas minoritarias (el alemán Hugo Brehme, el francés Pierre Verger,
el peruano Martín Chambí, entre otros.). La llamada fotografía bélica tuvo en
el mexicano Víctor Casasola uno de sus máximos representantes. El
fotoperiodismo encontró en O Cruzeiro,
revista brasileña, una de sus vías de publicación más destacadas. Mención
aparte merecen las series documentales del brasileño Sebastiáo Salgado, que han
tenido gran difusión internacional.
Fuente: Historia del Arte.
Editorial Salvat.
Fotógrafos destacados
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