Gleizes, Albert (París, 8 de diciembre de 1881-Aviñón, 23 de junio de 1953) Pintor francés.
Biografía
Era hijo de Sylvain Gleizes, un
diseñador industrial, y Elizabeth Valentine Commere; su tío, Léon Comerre, era
un exitoso pintor de retratos que obtuvo en 1875 el Premio de Roma.
Trabajó como aprendiz en el estudio
de diseño industrial de su padre en París. Al joven Albert Gleizes no le
gustaba la escuela y a menudo se escapaba de las clases para pasar el tiempo
escribiendo poesía y vagando por el cercano cementerio de Montmartre.
Finalmente, después de completar la enseñanza secundaria, Gleizes pasó cuatro
años en el ejército francés y luego emprendió una carrera como pintor, haciendo
en primer lugar paisajes.
Sus comienzos fueron
impresionistas. Sólo tenía veintiún años de edad cuando su obra titulada La
Seine à Asnières (El Sena en Asnières) se exhibió en la Société
Nationale des Beaux-Arts en 1902. Al año siguiente participó en el primer Salon
d'Automne y pronto cayó bajo la influencia de Fernand Léger, Robert Delaunay,
Jean Metzinger y Henri Le Fauconnier. En 1907 Gleizes y algunos de sus amigos
persiguieron la idea de crear una comunidad autosuficiente de artistas que le
permitirían desarrollar su arte libres de toda preocupación comercial. Durante
casi un año, en una gran casa en Créteil, Gleizes junto con otros pintores,
poetas, músicos y escritores, se reunieron para crear. La falta de ingresos les
forzó a abandonar el lugar a principios de 1908 y Gleizes se trasladó
temporalmente a La Ruche, la comuna artística del barrio de Montparnasse en
París.
En 1910 se integró en el cubismo,
del que fue uno de sus primeros y más importantes teóricos junto a Jean
Metzinger. Expuso en el Salon des Indépendants de París de aquel año. Más tarde
colaboró con Metzinger escribiendo en 1912, la obra Sobre el cubismo y los
medios para comprenderlo, dotándolo de bases teóricas y estéticas.
En otoño de ese año, junto a Metzinger se unió al Grupo de Puteaux, también
conocido como Section d'Or, dirigido por Jacques Villon y su hermano Marcel Duchamp. En febrero de 1913, Gleizes y otros artistas introdujeron el nuevo
estilo de pintura entre el público estadounidense en el Armory Show de Nueva
York.
Con el estallido de la Primera
Guerra Mundial, Albert Gleizes se realistó en el ejército francés. Le asignaron
la tarea de organizar entretenimiento para las tropas, y como resultado de ello
se le acercó Jean Cocteau para diseñar el escenario y los vestuarios para la
obra de William Shakespeare, Sueño de una noche de verano. Licenciado
del ejército en el otoño de 1915, Gleizes y su nueva esposa, Juliette Roche,
hija de un prominente y rico estadista francés, se trasladó a la ciudad de
Nueva York. Desde allí, la pareja se embarcó hacia Barcelona donde se les unió
Marie Laurencin más Francis Picabia y su esposa. El grupo pasó el verano pintando
en la zona turística de Tosa de Mar y en diciembre Gleizes tuvo su primera
exposición individual de sus obras en las Galerías Dalmau en Barcelona. Al
regresar a Nueva York, Gleizes comenzó a escribir composiciones poéticas en
verso y en prosa. Viajó a las Bermudas, donde pintó una serie de paisajes, pero
cuando acabó la guerra en Europa, donde su carrera evolucionó más hacia la
enseñanza a través de sus escritos y se vio involucrado en el comité de las
Unions Intellectuelles Françaises.
En 1923 publicó, ya en solitario,
la obra La pintura y sus leyes, en la que anuncia el regreso del arte
religioso y revaloriza la producción artística medieval.
Soñando aún con sus días de
comuna en Créteil, en 1927 fundó una colonia de artistas en una casa de alquiler
llamada Moly-Sabata en Sablons cerca de la casa familiar de su esposa en
Serrières en el departamento de Ardèche, en el valle del Ródano.
En 1931, Gleizes participó en el
comité de Abstraction-Création que actuó como un foro para el arte no
representativo internacional. Para entonces, su obra reflejó el fortalecimiento
de sus convicciones religiosas y en su libro de 1932, La Forme et l’histoire
examina el arte celta, románico, y oriental. De gira por Polonia y Alemania,
dio conferencias tituladas Art et Religion, Art et Production y Art et Science
y escribió un libro sobre Robert Delaunay pero nunca se publicó. En 1937,
Gleizes fue contratado para pintar murales para la Exposición General de
segunda categoría de París (1937) en la Exposición Universal de París. Colaboró
con Delaunay en el Pavillon de l'Air y con Léopold Survage y Fernand Léger en
el Pavillon de l'Union des Artistes Modernes. A finales de 1938, Gleizes se
ofreció voluntario para participar en los seminarios gratuitos y grupos de
discusión creados por Robert Delaunay en su taller de París.
A finales de los años 1930, la
acaudalada aficionada al arte Peggy Guggenheim compró mucha obra artística
nueva en París, incluyendo obras de Albert Gleizes. Se llevó estas obras a los
Estados Unidos, y hoy en día forman parte de la colección Peggy Guggenheim.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Gleizes y su esposa permanecieron en Francia
bajo la ocupación alemana. Sus convicciones religiosas se ahondaron y al final
de la guerra fue aclamado por algunos como el autor que estableció los
principios para la renovación del arte religioso. En 1948, Gleizes aceptó la
oferta de un editor de Casablanca para crear una serie de dibujos ilustrando
los Pensées sur l'Homme et Dieu de Blaise Pascal. En 1951, fue nombrado
jurado del Premio de Roma y el gobierno de Francia le premió con la Legión de
Honor. En 1952, hizo su última gran obra, un fresco titulado Eucharist que
pintó para la capilla jesuita en Chantilly.
Albert Gleizes murió en Aviñón,
Vaucluse en 1953 y fue enterrado en el mausoleo de la familia de su esposa en
el cementerio de Serrières.
Barroco Borromini, Francesco Castelli, llamado (Bissone, Suiza, 25 de septiembre de 1599 - Roma, 3 de agosto de 1667) Arquitecto italiano. Junto con Bernini fue uno de los grandes innovadores de la arquitectura barroca italiana y sus principales obras se realizaron todas en Roma. Creador de originales y exuberantes formas decorativas, fue precursor del rococó. Discípulo de Maderno , trabajó en las obras de la basílica de San Pedro y más tarde colaboró con Bernini en la construcción del palacio Barberini y del baldaquino de San Pedro; las diferencias de criterio entre ambos arquitectos, en cuanto a esta obra, condujeron a una enemistad que se convertiría en una dura pugna. Ya de modo independiente, Borromini demostró su gran talento en obras como San Cario alle Quattro Fontane (1635-1639) y San lvo della Sapienza (1642-50), una de sus creaciones más audaces, con fachada en exedra. El papa Inocencia X le otorgó su protección y le encargó numerosas obras: el palacio Pamphili (164...
Arte latinoamericano Alvarado Lang, Carlos (La Piedad Cavada, 14 de enero de 1905 – México, 3 de septiembre de 1961) Grabador mexicano. Biografía Carlos Alvarado inició sus estudios de bellas artes a los catorce años en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Después estudió grabado con Emiliano Valadéz en la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA) en la Ciudad de México. En 1929 sustituyó a Valadéz en la ENBA, y al año siguiente ocupó la cátedra de grabado recién creada. Dirigió la ENBA de 1942 a 1949. A su muerte, sus obras fueron expuestas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", en el Museo de Arte Moderno, en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y en otras instituciones notables de México. Fuente: https://es.wikipedia.org/ Obra Caballos, 1937 Gallina, 1937
El conocimiento del arte cristiano se inicia a través de la pintura de las catacumbas de Roma, pues es un hecho claro que no existe arquitectura anterior al extraordinario impulso creador de Constantino y sus arquitectos. Las comunidades de fieles vivían y celebraban sus cultos en edificios privados, que serán los tituli romanos posteriores. Y el hallazgo excepcional de alguno de estos templos, como en Dura Europos, junto al desierto de la frontera de Siria y Mesopotamia, constituye un ejemplo citado siempre. Las persecuciones, la imposibilidad de construir, han sido la causa de la falta de una arquitectura propia para este momento inicial. No sucede lo mismo en relación con el mundo funerario. Las familias poseían terrenos fuera de los muros de la ciudad, y en estos terrenos su aprovechamiento llevó a la excavación de galerías múltiples, verdaderas colmenas subterráneas que conocemos como catacumbas. Las familias paganas permitían enterrar en ellas a cristianos, y en sus muros, ...
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