Vázquez Díaz, Daniel (Aldea de Río Tinto —actual Nerva—, 15 de enero de 1882 - Madrid, 17 de marzo de 1969),fue un pintor español. Considerado un artista entre el realismo y el cubismo —también denominado por otros como neocubismo— fue un retratista y paisajista sobresaliente.
Biografía
Comienza la carrera de Comercio en Sevilla y en 1902 se gradúa como profesor mercantil. Al mismo tiempo empieza a pintar de forma autodidacta. En 1903 se traslada a Madrid, donde realiza copias en el Museo del Prado y se hace amigo de Juan Gris. En 1906, camino de París, presenta su primera exposición individual en los Salones de El Pueblo Vasco en San Sebastián, y visita Fuenterrabía, que será a partir de entonces fuente inagotable de inspiración.
En la capital francesa vive la gestación del cubismo, que deja para siempre en su obra una herencia de planos construidos, rigurosos y sólidos. Allí es discípulo de Bourdelle y toma contacto con Picasso, Braque y Gris. A su regreso a España en 1918, se instala en Madrid, donde reside hasta su muerte, alternando la labor de artística con la docente, primero en su taller y más tarde en la cátedra de pintura mural en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
En 1927 comienza sus famosas pinturas murales sobre el Descubrimiento para el Monasterio de la Rábida de Huelva. Posteriormente desarrolla una prolífica obra dedicándose especialmente al retrato, las naturalezas muertas y al paisaje. Obtiene numerosos galardones entre los que destacan el Gran Premio de la Bienal Hispanoamericana de Arte (Madrid, 1951) y la Medalla de Honor de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1954. En 1949 fue elegido académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Entre los museos donde encontramos su obra, destacamos la Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid. Museo de Bellas Artes de Huelva. Casa-Museo Unamuno, Salamanca. Centro Iberoamericano, Madrid.
En noviembre de 2004 el Museo Reina Sofía expuso, en una gran retrospectiva, 205 óleos y dibujos del artista.
Cuchillo de Djebel el-Arak (Musée du Louvre, París). El mango de marfil de este cu- chillo ceremonial de sílex per- teneciente a la cultura Nagade II, ilustra la lucha entre dos pueblos ante la presencia entre dos leones de un dios barbado, al parecer inspirado en un mo- delo sumerio de la época de Diemded-Nasr Separados los primitivos egipcios en pequeños clanes independientes, quedó el recuerdo de este régimen prehistórico hasta los tiempos faraónicos, con los famosos nomos o provincias a lo largo del Nilo. Poco a poco, los pequeños Estados se fueron absorbiendo en dos grandes principados: los del Alto y Bajo Egipto, caracterizados respectivamente por la alta tiara o corona blanca de los antiguos reyes "Caña" y por la corona roja de los reyes "Abeja", hasta que un primer faraón, llamado Menes, reunió ambos gobiernos hacia el 3200 a.C. y se coronó con la doble corona blanca y roja, inaugurando la I Dinastía. Entre los objetos sagr...
Obra realizada en 1948 por este polifacético artista -pintor, escultor, escritor- que fue uno de los fundadores del grupo surrealista. Su obra es variada, multiforme, caracterizada por un inacabable afán de invención que le llevó tanto a descubrir objetos y a unirlos en extrañas composiciones totémicas como a modelar grandes divinidades de un raro sabor arcaico. (Museo Nacional de Arte Moderno, París). Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat.
Todo el esplendor sumerio debió ser destruido hacia el año 2470 a.C. por los semitas nómadas, los "cabezas negras", instalados en la zona central de Mesopotamia desde principios del III milenio. El vencedor fue un guerrero semita de origen humilde que se hizo coronar con el nombre de Sharrukenu (rey legítimo). De ese nombre deriva el de Sargón, con que normalmente lo designamos. Para diferenciarlo del asirio Sargón, del que tratará el capítulo próximo, se le llama Sargón de Akkad, lo que alude al país de los semitas, de donde procedía. Escritura cuneiforme (Ashmolean Museum, Universidad de Oxford). Tabletas de barro cocido, en las que se registran unos contratos. Pertenecen al período acadio (hacia 2400- 2200 a.C.). Estos semitas o acadios dominaron Mesopotamia durante dos siglos, y pudieron haberlo hecho por más tiempo si sus reyes hubieran mantenido el poder férreo de Sargón y sus inmediatos sucesores. Hacia el 2470 a.C. los semitas de Akkad, gu...
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