Nacimiento: 29 de noviembre de 1866, Olot, Gerona, España Fallecimiento: 14 de abril de 1936, Madrid, España
Biografía
fue uno de los escultores españoles más importantes de finales del siglo XIX y principios del XX, considerado un puente entre el realismo académico y las corrientes modernistas europeas.
Nació el 29 de noviembre de 1866 en Olot, Gerona, una ciudad con tradición en la escultura en barro y madera. Desde muy joven mostró talento artístico y comenzó su formación en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, donde adquirió una sólida base en anatomía, técnicas escultóricas y realismo académico. Su habilidad para captar la expresión y el movimiento en la figura humana llamó pronto la atención de sus profesores y colegas.
En 1886, Blay obtuvo una beca para estudiar en Roma, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera. En la capital italiana estudió las obras del Renacimiento y del Barroco, perfeccionando su técnica en mármol y bronce, y aprendiendo a combinar precisión con expresividad. Su estancia en Roma le permitió entrar en contacto con otros artistas europeos y conocer las últimas tendencias escultóricas del continente.
Posteriormente, viajó a París, donde se empapó del modernismo europeo y de la obra de Auguste Rodin, cuya influencia sería visible en su forma de tratar la textura, el movimiento y la expresividad de sus esculturas. Esta combinación de realismo académico y modernismo le permitió desarrollar un estilo propio, con figuras humanas llenas de vida y un tratamiento emocional muy cuidado.
Blay destacó tanto en la escultura monumental como en la escultura de pequeño formato y los retratos. Entre sus obras más conocidas se encuentran “María, la Gitana” (1898), que refleja la vida popular y la sensibilidad social de su tiempo, y “Dante y Beatriz” (1901), que muestra la influencia del modernismo y un notable expresionismo. También realizó numerosos monumentos públicos y encargos institucionales para ciudades españolas, el Museo del Prado y la Universidad Central de Madrid, consolidando su reputación como escultor de prestigio.
A lo largo de su carrera recibió premios en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid, siendo reconocido como uno de los artistas más innovadores de su generación. Fue nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, reflejo de su prestigio en el ámbito artístico español.
Blay falleció en Madrid el 14 de abril de 1936, dejando un legado que transformó la escultura española, acercándola a los movimientos europeos modernos sin perder la tradición del realismo y la precisión técnica. Su obra sigue siendo estudiada y admirada por su capacidad para unir técnica, sensibilidad y modernidad, convirtiéndose en un referente de la escultura española de transición entre los siglos XIX y XX.
Cuchillo de Djebel el-Arak (Musée du Louvre, París). El mango de marfil de este cu- chillo ceremonial de sílex per- teneciente a la cultura Nagade II, ilustra la lucha entre dos pueblos ante la presencia entre dos leones de un dios barbado, al parecer inspirado en un mo- delo sumerio de la época de Diemded-Nasr Separados los primitivos egipcios en pequeños clanes independientes, quedó el recuerdo de este régimen prehistórico hasta los tiempos faraónicos, con los famosos nomos o provincias a lo largo del Nilo. Poco a poco, los pequeños Estados se fueron absorbiendo en dos grandes principados: los del Alto y Bajo Egipto, caracterizados respectivamente por la alta tiara o corona blanca de los antiguos reyes "Caña" y por la corona roja de los reyes "Abeja", hasta que un primer faraón, llamado Menes, reunió ambos gobiernos hacia el 3200 a.C. y se coronó con la doble corona blanca y roja, inaugurando la I Dinastía. Entre los objetos sagr...
Obra realizada en 1948 por este polifacético artista -pintor, escultor, escritor- que fue uno de los fundadores del grupo surrealista. Su obra es variada, multiforme, caracterizada por un inacabable afán de invención que le llevó tanto a descubrir objetos y a unirlos en extrañas composiciones totémicas como a modelar grandes divinidades de un raro sabor arcaico. (Museo Nacional de Arte Moderno, París). Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat.
También llamado Charing Cross Bridge fue realizado en 1906. Aquí el color produce violentos contrastes, pero parece seguir ciertas leyes de armonía, ya que los planos de color se escalonan del verde intenso hasta el verde grisáceo del fondo. La pintura se ha aplicado desde luego con rapidez y agresividad, directamente tal y como sale del tubo, como si el ansia de adaptar la forma al color lo dominase todo. Sin embargo, existe cierta estructuración geométrica. (Musée d'Orsay, París)