Pedro resucita al hijo del emperador de Masaccio


Recreación de otra escena de la vida de San Pedro vemos que Masaccio inventó la perspectiva pictórica, rodeando las figuras de luz y aire de modo que por fin se despegan del fondo y se mueven libremente en el espacio. La presencia de Dios se deja sentir en el orden perfecto que preside la escena, y la virtud reina en el extraordinario dominio que de sí parecen tener estos hombres cuya dignidad hace aparecer el milagro como algo perfectamente lógico y natural.

(Frescos de la capilla Brancacci, iglesia del Carmine, Florencia)

Fuente: Texto extraído de Historia del Arte. Editorial Salvat

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