Valle yFernández Álvarez y Suárez Quirón, Evaristo (Gijón, 11 de julio de 1873 – ibíd., 29 de enero de 1951) fue un pintor español destacado por su estilo lírico y colorido refinado. Su obra se caracteriza por una visión original del paisaje y la humanidad.
Primeros años y formación
Nacido en Gijón, Asturias, Valle mostró desde temprana edad una inclinación por el dibujo. A los diez años, se trasladó con su familia a San Juan de Puerto Rico, donde su padre fue nombrado magistrado. Sin embargo, tras el fallecimiento de su padre, la familia regresó a Gijón al poco tiempo.
Durante su juventud, desempeñó diversos oficios, trabajando en una refinería de petróleo y en talleres litográficos en Gijón. En 1896, se trasladó a París, donde residió de forma intermitente y publicó sus primeros dibujos y caricaturas en revistas.
Trayectoria artística
En París, Valle se relacionó con círculos postimpresionistas y simbolistas, mostrando interés por la obra de artistas como Gauguin y Toulouse-Lautrec. Esta influencia se reflejó en su estilo, que combina un lirismo particular con un uso refinado del color.
En 1900, regresó a España decidido a dedicarse por completo a la pintura. Aunque participó en algunas exposiciones colectivas, su agorafobia le llevó a aislarse progresivamente, limitando su presencia en la escena artística. Durante este periodo de reclusión, escribió obras de teatro y novelas, aunque su producción literaria no alcanzó la misma notoriedad que su obra pictórica.
Legado
Evaristo Valle es considerado un valor excepcional dentro de la pintura española de su tiempo, por su lirismo, por su colorismo refinado y por la originalidad de su sentido del paisaje y de la humanidad.
Su obra se conserva en diversas colecciones, y en Gijón se encuentra la Fundación Museo Evaristo Valle, dedicada a preservar y difundir su legado artístico.
El conocimiento del arte cristiano se inicia a través de la pintura de las catacumbas de Roma, pues es un hecho claro que no existe arquitectura anterior al extraordinario impulso creador de Constantino y sus arquitectos. Las comunidades de fieles vivían y celebraban sus cultos en edificios privados, que serán los tituli romanos posteriores. Y el hallazgo excepcional de alguno de estos templos, como en Dura Europos, junto al desierto de la frontera de Siria y Mesopotamia, constituye un ejemplo citado siempre. Las persecuciones, la imposibilidad de construir, han sido la causa de la falta de una arquitectura propia para este momento inicial. No sucede lo mismo en relación con el mundo funerario. Las familias poseían terrenos fuera de los muros de la ciudad, y en estos terrenos su aprovechamiento llevó a la excavación de galerías múltiples, verdaderas colmenas subterráneas que conocemos como catacumbas. Las familias paganas permitían enterrar en ellas a cristianos, y en sus muros, ...
Cuchillo de Djebel el-Arak (Musée du Louvre, París). El mango de marfil de este cu- chillo ceremonial de sílex per- teneciente a la cultura Nagade II, ilustra la lucha entre dos pueblos ante la presencia entre dos leones de un dios barbado, al parecer inspirado en un mo- delo sumerio de la época de Diemded-Nasr Separados los primitivos egipcios en pequeños clanes independientes, quedó el recuerdo de este régimen prehistórico hasta los tiempos faraónicos, con los famosos nomos o provincias a lo largo del Nilo. Poco a poco, los pequeños Estados se fueron absorbiendo en dos grandes principados: los del Alto y Bajo Egipto, caracterizados respectivamente por la alta tiara o corona blanca de los antiguos reyes "Caña" y por la corona roja de los reyes "Abeja", hasta que un primer faraón, llamado Menes, reunió ambos gobiernos hacia el 3200 a.C. y se coronó con la doble corona blanca y roja, inaugurando la I Dinastía. Entre los objetos sagr...
Todo el esplendor sumerio debió ser destruido hacia el año 2470 a.C. por los semitas nómadas, los "cabezas negras", instalados en la zona central de Mesopotamia desde principios del III milenio. El vencedor fue un guerrero semita de origen humilde que se hizo coronar con el nombre de Sharrukenu (rey legítimo). De ese nombre deriva el de Sargón, con que normalmente lo designamos. Para diferenciarlo del asirio Sargón, del que tratará el capítulo próximo, se le llama Sargón de Akkad, lo que alude al país de los semitas, de donde procedía. Escritura cuneiforme (Ashmolean Museum, Universidad de Oxford). Tabletas de barro cocido, en las que se registran unos contratos. Pertenecen al período acadio (hacia 2400- 2200 a.C.). Estos semitas o acadios dominaron Mesopotamia durante dos siglos, y pudieron haberlo hecho por más tiempo si sus reyes hubieran mantenido el poder férreo de Sargón y sus inmediatos sucesores. Hacia el 2470 a.C. los semitas de Akkad, gu...
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