Signorelli, Luca (Cortona, entre 1445 y 1450 -1523) Pintor italiano. Denotan su formación en la escuela de Piero Della Francesca su serie de frescos (1474) ejecutada para el obispo de Citta di Castello. Su colorido seco adquiere a veces una claridad dramática que anuncia a Giulio Romano. Su orientación florentina se hace patente en los frescos de la basílica de Loreto (1476-1479). En 1481 se trasladó a Roma para pintar en la Capilla Sixtina (Testamento y muerte de Moisés). Su afición por las composiciones sólidas se aprecia en la Adoración de los Magos (1482; Louvre) y en el retablo de Perugia (1484); hacia 1490 realizó para Lorenzo el Magnífico una Madona (Uffici) y el Triunfo de Pan (hoy destruido) De la misma época son la Sagrada Familia (1491; Uffizi), la Anunciación, de Volterra, y la Circuncisión, de Londres. Pero donde Signorelli ofrece lo mejor de su pintura es en la decoración monumental: Vida de San Benito, en el claustro de Monte Olivetto Maggiore (1497), y la decoración de la capilla de San Brizio en Orvieto, iniciada por Fra Angélico.
Aparición del Anticristo de Luca Signorelli (Capilla de San Brizio, catedral de Orvieto). Fresco pintado entre 1441 y 1502 en la pared izquierda de la capilla. En primer plano, a la izquierda, se puede ver un autorretrato suyo junto a Fra Angélico, su antecesor en las obras de la capilla.
Deposición de la cruz de Luca Signorelli (Museo Diocesano, Cortona). Detalle del óleo pintado en 1502.
Sus principios como artista corresponden a Florencia. De allí marchó a Monte Oliveto, anticipándose al Sodoma, aunque su obra capital está en Orvieto, en la capilla de la catedral que Fra Angélico dejó sin terminar. En aquellas paredes de la capilla de San Brizio, entre 1499 y 1502, desplegó Signorelli todo su genio para expresar el drama individual de los personajes, ungenio de furor y estremecimiento, carne que bulle y se agita, escorzos singularmente enérgicos, personajes que se entremezclan y retuercen con extraño frenesí. Las bóvedas contienen las figuras de los ángeles, los apóstoles, los mártires y los doctores de la Iglesia, mientras que en las paredes están pintadas las Historías apocalípticas del Anticristo, el Juicio Universal, la Resurrección de la carne, el Infierno y el Paraíso.
Juicio Universal de Luca Signorelli (Capilla de San Brizio, catedral de Orvieto). Es posible observar hasta qué punto su realismo, su furor, la seguridad de sus brutales escorzos se funden en el tema apocalíptico, para dar una obra plástica de apasionado dinamismo, de maestría extraordinaria. Desde luego, Signorelli expresó perfectamente en su obra la mayor preocupación del arte de su época: captar el movimiento. El gusto por los grupos, aprendido sin duda de su maestro Piero della Francesca, se manifiesta por una nerviosa agitación: las figuras se entremezclan, se retuercen, gritan y gesticulan como en un paroxismo.
⇨ Aparición del Anticristo de Luca Signorelli (Capilla de San Brizio de la catedral de Orvieto). Detalle de Cristo y el demonio que aparece en primer plano de la zona central, en el que el pintor transmite con intensidad el dramatismo de la escena.
Los temas apocalípticos son muy propios para excitar su inspiración singular: las señales del fin del mundo, la predicación del Anticristo (el falso profeta en el que -al parecer- Signorelli quiso aludir a Savonarola, enemigo de sus protectores los Médicis, y que precisamente entonces acababa de ser quemado vivo en Florencia), la fulminación final, la resurrección de la carne y la tortura de los condenados. Por lo general, el aire de este pintor es una atmósfera gris luminosa donde los cuerpos se destacan como recortados, pero dibujados magistralmente.
Sagrada Familia de Luca Signorelli (Galleria degli Uffizi, Florencia). óleo sobre tabla redonda donde el autor pinta a la Virgen leyendo, al parecer, las Sagradas Escrituras.
Los grupos tienen mucha vida: Signorelli puede hacer mover una multitud inmensa con fuerza algo neurótica y con un estremecimiento espiritual que no se había representado nunca.
Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat.
Galería
Cristo y el dudar de Thomas, 1477-1482
El testamento y la muerte de Moisés (detalle), 1481-1482
El testamento y la muerte de Moisés (detalle), 1481-1482
Los apóstoles Pedro y Juan el evangelista, 1477-1482
Par de apóstoles en disputa, 1477-1482
Par de apóstoles en disputa, 1477-1482
Par de apóstoles en disputa, 1477-1482
Par de apóstoles en disputa, 1477-1482
El nacimiento de la virgen, 1490
Escenas de las vidas de Joachim y Anne, 1490
La crucifixión con Santa María Magdalena, 1490
La Sagrada Familia, 1490
Madonna y niño con profetas, 1490
Matrimonio de la virgen, 1490-1491
Sagrada Familia con Santa Catalina, 1490-1492
Virgen y niño con Sts Jerome y Bernard de Clairvaux, 1492-1493
La circuncisión, 1490-1495
Retrato de Vitellozzo Vitelli, 1492-1496
Retablo de San Agustín (ala derecha), 1498
Retablo de San Agustín (ala izquierda), 1498
Virgen con el niño, 1495-1498
Estudio de desnudos, 1500
La crucifixión, 1500
Madonna y niño con santos, 1500
Claudio, 1499-1502
Dante con escenas de la Divina Comedia, 1499-1502
Dante y Virgilio entrando al Purgatorio, 1499-1502
Doctores de la iglesia, 1499-1502
El juicio final (La parte derecha de la composición - Los condenados consignados al infierno, la parte izquierda de la composición - El beato llevado al paraíso), 1499-1502
El Juicio Final (La parte izquierda de la composición - El Beato Consignado al Paraíso), 1499-1502
El último juicio (La parte derecha de la composición - Los condenados consagrados al infierno), 1499-1502
Empedocles, 1499-1502
Frescos de techo en la Capilla de San Brizio, 1499-1502
Frescos en la Capilla de San Brizio, 1499-1502
La captura de Cristo, 1502
La vida de San Benito. Benedicto expulsa al diablo de una piedra, 1499-1502
La vida de San Benito. Benedicto le dice a dos monjes lo que han comido, 1499-1502
Lamentación sobre el Cristo muerto, 1499-1502
Las obras del Anticristo, 1499-1502
Mártires y santas vírgenes, 1499-1502
Ovidio, 1499-1502
Resurrección de los muertos, 1499-1502
Salustion, 1499-1502
Tibullus, 1499-1502
Vista de los frescos en la capilla de San Brizio, 1499-1502
Autorretrato con Vitelozzo Vitelli, 1500-1503
El poeta Virgilio, 1499-1504
María Magdalena, 1504
Flagelación, 1505
La crucifixión, 1504-1505
La crucifixion, 1507
Coriolano persuadido por su familia de Roma, 1508-1509
La Trinidad, la Virgen y dos Santos, 1510
Anunciación
Cabeza de un poeta con un gorro
Crucifixión de San Sepulcro
Cuatro demonios con un libro
El descenso del Espíritu Santo
El martirio de San Sebastián
La crucifixión
Madonna y el niño
San Jerónimo (detalle de Virgen Entronizada con santos)
Cuchillo de Djebel el-Arak (Musée du Louvre, París). El mango de marfil de este cu- chillo ceremonial de sílex per- teneciente a la cultura Nagade II, ilustra la lucha entre dos pueblos ante la presencia entre dos leones de un dios barbado, al parecer inspirado en un mo- delo sumerio de la época de Diemded-Nasr Separados los primitivos egipcios en pequeños clanes independientes, quedó el recuerdo de este régimen prehistórico hasta los tiempos faraónicos, con los famosos nomos o provincias a lo largo del Nilo. Poco a poco, los pequeños Estados se fueron absorbiendo en dos grandes principados: los del Alto y Bajo Egipto, caracterizados respectivamente por la alta tiara o corona blanca de los antiguos reyes "Caña" y por la corona roja de los reyes "Abeja", hasta que un primer faraón, llamado Menes, reunió ambos gobiernos hacia el 3200 a.C. y se coronó con la doble corona blanca y roja, inaugurando la I Dinastía. Entre los objetos sagr...
El conocimiento del arte cristiano se inicia a través de la pintura de las catacumbas de Roma, pues es un hecho claro que no existe arquitectura anterior al extraordinario impulso creador de Constantino y sus arquitectos. Las comunidades de fieles vivían y celebraban sus cultos en edificios privados, que serán los tituli romanos posteriores. Y el hallazgo excepcional de alguno de estos templos, como en Dura Europos, junto al desierto de la frontera de Siria y Mesopotamia, constituye un ejemplo citado siempre. Las persecuciones, la imposibilidad de construir, han sido la causa de la falta de una arquitectura propia para este momento inicial. No sucede lo mismo en relación con el mundo funerario. Las familias poseían terrenos fuera de los muros de la ciudad, y en estos terrenos su aprovechamiento llevó a la excavación de galerías múltiples, verdaderas colmenas subterráneas que conocemos como catacumbas. Las familias paganas permitían enterrar en ellas a cristianos, y en sus muros, ...
La investidura del rey de Mari (Musée du Louvre, París). Hallado entre los restos del palacio de Mari, este fresco mural representa el momento en que el rey Zimri-Lin fue coronado. Procedentes del palacio de Mari han llegado hasta hoy algunos ejemplos de pinturas murales que, aunque se conservan de manera muy fragmentaria, resultan suficientes para percatarse de la habilidad técnica de los artistas de la época. El palacio de Zimri-Lin, descubierto en 1933, no sólo aportó a través de su arquitectura un conocimiento más profundo del papel del soberano en la sociedad mesopotámica, sino que sus muros dieron razón de la existencia de un gran arte pictórico, manifestación prácticamente desconocida hasta entonces en tierras mesopotámicas. Los restos más importantes de la decoración parietal del palacio son los que decoraban la Sala de Audiencias, el Patio Real y otras estancias de la residencia. De los fragmentos conservados pueden distinguirse cuatro tipos de escenas...
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