La conversión de Emil Nolde


Una de las tres piezas que forman el Tríptico de Santa María Egipcíaca, pintado en 1912, aborda el tema sagrado con su estilo expresionista: la violencia y la virulencia del color, lo convierten en una fiesta vulgar. Los rostros, que son máscaras, expresan sucesivamente la vida de la pecadora, su arrepentimiento y la muerte de la penitente en el desierto. Se ha comparado la obra de Nolde con la de Rouault. Ambos fueron, además, dos grandes solitarios.

(Kunsthalle, Hamburgo)

Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat

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