Guitarra y clarinete de Georges Braque


La obra de Braque siempre estuvo impregnada de una vena lírica que desarrollaría a lo largo de toda su vida. Este bodegón fue pintado tras recuperarse de una herida de guerra sufrida durante la 1ª Guerra Mundial. Por sus logros plásticos y espaciales, esta obra está considerada uno de los mejores ejemplos de la segunda fase del cubismo sintético.

(Museo de Arte, Filadelfia)


Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat.

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