Brown, Ford Madox (Calais, 16 de abril de 1821 – Londres, 11 de octubre de 1893). Pintor británico, nacido en Calais, donde se había retirado su padre, el oficial de marina John Brown.
Desde niño mostró su gran interés por la pintura, al extremo de que su propio padre le impulsó a ingresar en la Escuela de Brujas, de donde saltó luego a Gante y, finalmente, a Amberes, donde fue discípulo del reputado pintor belga Wappers, bajo cuya dirección pintó el lienzo que le hizo famoso, Job y sus amigos. Fue, sin embargo, La confesión del Giaur, el cuadro que envió a la Academia de Londres en 1841, la obra que afianzó su reputación entre la crítica.
Un año más tarde se trasladó a París, en donde permaneció durante los tres siguientes para aprender a dibujar del natural y, después de un corto viaje por Italia, con la intención de aliviar la enfermedad de su esposa, su prima Elizabeth Bromley, a cuya muerte en París, en 1846, se estableció otra vez en Londres, donde en aquel momento se estaban produciendo las primeras manifestaciones prerrafaelistas.
Este movimiento estético, del que le puede considerar el primer instigador y al que siempre negó pertenecer (ni siquiera quiso ingresar en la Hermandad prerrafaelista fundada por Rosetti y otros seis compañeros), ya que prefirió seguir su carrera artística de forma independiente.
Entre sus obras principales, cabe destacar algunas como Lear y Cordelia (1848), Chaucer leyendo la historia de Custance, Cristo lavando los pies de San Pedro (1851), El trabajo (1852-68) y El adiós a Inglaterra -composición que la crítica considera unánimemente su obra maestra-, escrita con motivo de la marcha de su amigo Woolner a Australia, en la que se representó a sí mismo junto a su esposa en la popa de un buque con los ojos arrasados en lágrimas. Escribió también algunas poesías, como el afamado soneto The last of England.
Cuchillo de Djebel el-Arak (Musée du Louvre, París). El mango de marfil de este cu- chillo ceremonial de sílex per- teneciente a la cultura Nagade II, ilustra la lucha entre dos pueblos ante la presencia entre dos leones de un dios barbado, al parecer inspirado en un mo- delo sumerio de la época de Diemded-Nasr Separados los primitivos egipcios en pequeños clanes independientes, quedó el recuerdo de este régimen prehistórico hasta los tiempos faraónicos, con los famosos nomos o provincias a lo largo del Nilo. Poco a poco, los pequeños Estados se fueron absorbiendo en dos grandes principados: los del Alto y Bajo Egipto, caracterizados respectivamente por la alta tiara o corona blanca de los antiguos reyes "Caña" y por la corona roja de los reyes "Abeja", hasta que un primer faraón, llamado Menes, reunió ambos gobiernos hacia el 3200 a.C. y se coronó con la doble corona blanca y roja, inaugurando la I Dinastía. Entre los objetos sagr...
Obra realizada en 1948 por este polifacético artista -pintor, escultor, escritor- que fue uno de los fundadores del grupo surrealista. Su obra es variada, multiforme, caracterizada por un inacabable afán de invención que le llevó tanto a descubrir objetos y a unirlos en extrañas composiciones totémicas como a modelar grandes divinidades de un raro sabor arcaico. (Museo Nacional de Arte Moderno, París). Fuente: Historia del Arte. Editorial Salvat.
Todo el esplendor sumerio debió ser destruido hacia el año 2470 a.C. por los semitas nómadas, los "cabezas negras", instalados en la zona central de Mesopotamia desde principios del III milenio. El vencedor fue un guerrero semita de origen humilde que se hizo coronar con el nombre de Sharrukenu (rey legítimo). De ese nombre deriva el de Sargón, con que normalmente lo designamos. Para diferenciarlo del asirio Sargón, del que tratará el capítulo próximo, se le llama Sargón de Akkad, lo que alude al país de los semitas, de donde procedía. Escritura cuneiforme (Ashmolean Museum, Universidad de Oxford). Tabletas de barro cocido, en las que se registran unos contratos. Pertenecen al período acadio (hacia 2400- 2200 a.C.). Estos semitas o acadios dominaron Mesopotamia durante dos siglos, y pudieron haberlo hecho por más tiempo si sus reyes hubieran mantenido el poder férreo de Sargón y sus inmediatos sucesores. Hacia el 2470 a.C. los semitas de Akkad, gu...