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jueves, 22 de septiembre de 2016

Retrato de pintor desconocido, 1824

Leonardo Alenza (1807-1845)

Romanticismo

Alenza Nieto, Leonardo (Madrid, 1807-1845). Pintor romántico español que cultivó los temas costumbristas con sesgo satírico las más de las veces. Atraído desde niño por la pintura, cursó estudios en la Academia de San Fernando bajo la dirección de Madrazo, Aparicio y Ribera. En 1833, pintó por encargo, dos cuadros de circunstancias históricas: Las Ciencia y las Artes llorando la muerte de Fernando VII y Proclamación de Isabel II. Posteriormente, en 1835, pintó Muerte de Daoiz. Sin embargo, el grueso de su producción está constituido por óleos de pequeño tamaño y dibujos de temas populares con toques de ironía, que a veces llegan a la sátira, como en el caso de la pareja de cuadritos paródicos titulados Los Románticos, que hicieron de él la figura principal del romanticismo costumbrista español; en esta serie, brinda una imagen deformada del artista romántico similar a la que Mesonero Romanoshabía dado de los románticos en sus Escenas matritenses. Por desgracia, los críticos de su tiempo despreciaron su arte y acabó sus días arruinado por completo; de algún modo, ese rechazo de la obra de Alenza ha continuado a lo largo de los tiempos y es la explicación al injustificado desconocimiento general de uno de los primeros artistas del Romanticismo español, comparable al mejor de los Goyas.
Proclamación de Isabel II

Alenza no conoció rival en cuanto a su capacidad de observar la realidad, la facilidad para el dibujo y la maestría en la aplicación de esos colores oscuros tan característicos de su arte, aunque supo dominar otros muchos registros. Pintó cuadros de escenas barriobajeras, de bandidos, timadores, ciegos copleros, gitanos y otros tipos y escenas costumbristas según el gusto del momento, como los incorporados a la colección Los españoles pintados por sí mismos. Reflejó el elemento popular de la España comprendida entre el final de la Guerra de la Independencia y los años de la mitad de siglo. En su estilo se advierten reflejos de Goya, al que nunca tuvo el empeño de copiar: si se perciben coincidencias artísticas, éstas se debieron a la fuerza del ambiente. Por todo ello, Alenza se estudia como uno de los principales retratistas de la España negra y como uno de los eslabones principales en una larga cadena que tiene sus hitos en Goya y Solana en pintura; en los escritos de Valle-Inclán o los guiones de Azcona y en las películas dirigidas por Ferreri y Berlanga. Fue autor también de estupendos retratos como los de PassutiAlejandro de la Peña o de D. Agustín Argüelles, además de su magnífico Autorretrato; todos ellos lo colocan a la cabeza de los retratistas del siglo XIX, a la par con Federico de Madrazo y otros grandes nombres. No debe olvidarse su amplia serie de colaboraciones gráficas en las revistas El Renacimiento y Semanario Pintoresco Español.

Fuente: Texto extraído de www.mcnbiografias.com


Obra
Bebedores sentados a una mesa en el
Café de Levante de Madrid, 1830

 Bebedores sentados a una mesa en el
Café de Levante de Madrid, 1830
La proclamación de Isabel II, 1833

La Muerte de Daoíz en el Parque de
Artillería de Monteleón, 1835
La manola, o Una manola y unos viejos, 1835
 El gallego de los muñecos polichinelas,
o Un guiñol ambulante, 1835
Sátira del suicidio romántico, 1839
Sátira del suicidio por amor, 1839
 Manuel Pasutti, 1842
Retrato de Agustín Argüelles, 1841-1843
El sacamuelas, 1844
Viáticos
Un veterano contando sus aventuras
Retrato de un caballero
El triunfo de Baco
Alejandro de la Peña

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