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15 julio 2016

Autorretrato
Tiziano (1490-1576)

Manierismo. Alto Renacimiento


        Vecellio, Tiziano (Pieve di Cadore ,1490 - Venecia,1576). Pintor italiano.


Tiziano fue una de las figuras más destacadas de la escuela de pintura veneciana del siglo XVI, pese a que su actividad superó con mucho los límites de Venecia. Trabajó para los príncipes de toda Italia y las monarquías europeas, hecho que ha determinado que su obra se pueda contemplar en casi todos los grandes museos del mundo. Además la carrera de Tiziano muestra otras grandes características: su dilatación en el tiempo, su enorme producción, y su capacidad continua de renovación.


Hijo de Gregorio Vecellio, fue el segundo de cinco hermanos de una de las familias más importantes de Pieve. A los nueve años, junto a su hermano Francesco, fue enviado a Venecia. Ingresó en el taller de Giovanni Bellini con el que recibió su primera educación artística, y posteriormente en el de Giorgione, cuya influencia se deja sentir en una de sus primeras obras, Orfeo y Eurídice.


De 1508 data la primera intervención conocida de este artista, colaboró con el maestro en los frescos de Fondaco dei Tedeschi, de los que sólo quedan algunos fragmentos como la Justicia, donde Tiziano se muestra ya con una personalidad formada, su fuerte temperamento se inclinaba más a un tono heroico que al lirismo propio del maestro.


Una epidemia de peste en 1510 obligó al artista a abandonar Venecia y pasar a Padua. Así se produce su primera obra individual fechada en 1511, los Milagros de San Antonio de Padua, de la Scuola del Santo en Padua, donde además de la influencia de Giorgione muestra el conocimiento de Durero, que había estado en Venecia unos años antes.


 Noli me tangere, 1511-1512

        En 1513 rehusó la invitación de Pietro Bembo para pasar a Roma, y volvió a Venecia donde la muerte de Giorgione en 1510 le había dejado dueño del ambiente pictórico. Allí abrió su propio taller. De esta primera época de juventud son obras de gran aire monumental en las que Tiziano muestra su superación de la pintura de Giorgione, aunque no olvida, ni esconde, su influencia; entre ellas destacamos San Pedro y el Obispo Pesaro, conservada en Amberes, San Marcos y cuatro santos, de Venecia, o el Noli me tangere de Londres. A ellas se podrían añadir otras que la crítica vacila en atribuir a Tiziano o a Giorgione, como La adúltera, de Glasgow, el Concierto, de Pitti, o el Concierto campestre, del Louvre. Estas obras son propias de la temática de Giorgione, aunque su realización se caracteriza por una composición más dinámica y enérgica, y un sentido cromático suntuoso y expresivo, propio de Tiziano.

Giorgione había muerto demasiado joven para cosechar todos los éxitos conseguidos con su pintura, y sus experiencias son llevadas a las máximas consecuencias por Tiziano. Giorgione era delicado e introspectivo, Tiziano tenía un carácter sanguíneo inmediato que se traslucirá en su obra. No busca la paz del mundo, sino las fuerzas que lo animan, representando al amor, la inteligencia y las pasiones. Se muestra apegado a la vida en todas sus manifestaciones. Al ser comparado con Rafael, se ha dicho que, mientras éste nos muestra una visión de la Antigüedad clásica como un mundo de placer y diversión donde los dioses ejercen su actividad benéfica sobre los hombres, Tiziano insiste más en sus placeres sensuales e incluso eróticos, y contrapone la serenidad rafaelesca con la pasión y el movimiento.

Su estudio cromático y lumínico está heredado de las obras de Giorgione, supera los cánones que había impuesto Rafael e iguala en el color la maestría de Miguel Ángel en el dibujo. Esta característica le permitirá desdeñar todas las reglas tradicionales de la composición, y contar exclusivamente con el color para restablecer la unidad rota aparentemente.

La obra tizianesca va a evolucionar desde la serenidad clásica de las primeras obras hasta una inquietud propia del gusto manierista. En ella se pueden distinguir seis fases diferenciadas.

Primera fase: 1510-1515
Amor sacro y amor profano, 1514

       En una primera fase, que alcanza hasta aproximadamente 1515, sus obras, incluidas las de juventud ya reseñadas, estarán llenas de un sentimiento lírico y sereno, que denota la profunda influencia de Giorgione. Sin embargo, en ellas ya aparece una identidad propia, mediante la confrontación de los modelos antiguos y los contactos con los grandes maestros, Rafael y Miguel Ángel. Esta época culmina con el tratamiento dado a temas alegórico-profanos como Las tres edades del hombre, de 1513, o Amor sacro y Amor profano, de 1514. En esta última, realizada con ocasión de las bodas de Nicolo Aurelio y de Laura Bagarato, mezcla elementos paganos con elementos cristianos, e interpreta de una forma muy personal el arte de Giorgione, con una mayor riqueza expresiva y una gama cromática más cálida. Está considerada una de las obras maestras de Tiziano, donde destacan características propias de la pintura de este artista, una equilibrada composición, formas ampulosas y una densa atmósfera cromática.

Segunda fase: 1516-1530

En su segunda fase Tiziano se muestra totalmente libre y afirmado en su propia personalidad frente al maestro. Todas las pinturas de este período desprenden una fuerte carga vital, sus imágenes vibran con dramática potencia, hermosas y dotadas de brillantes colores. Entre 1516 y 1518 pintó, por encargo del prior de la iglesia veneciana de Santa María Gloriosa dei Frari, escenas como Conversación Sagrada o la Anunciación, de 1518, obra que consagró a Tiziano, entre sus contemporáneos, como el más grande de los pintores de la República de Venecia. En ella, el artista abandonó la blandura de las formas de Giorgione para conseguir un clasicismo más robusto y formas de expresión más vitales y personales. También se aprecian en este período formas monumentales, influidas por los avances que en ese momento están realizando en Roma figuras como Rafael o Miguel Ángel, que muestran un temperamento grandioso y dramático en las posturas y gestos de las figuras, armonizado con las sinfonías del color. Este espíritu aparece en sus dos Bacanales, Ofrenda a Venus y Los Andrii, conservadas en el Prado de Madrid, y pintadas entre 1518 y 1519 para Alfonso de Este, duque de Ferrara, que le había encargado varios cuadros de tema mitológico y profano.

La Bacanal es un tema que le sirve como pretexto para pintar el desnudo con un concepto pagano y sensual. Esta obra, junto a la anterior, fueron regalada en 1639 a Felipe IV por el cardenal Ludovico Ludovisi.

Baco y Ariadna, 1520-1523
En 1523 realizó su tercera Bacanal, Baco y Ariadna (o el Triunfo fe Baco), conservada en la National Gallery de Londres. Perteneciente a la serie de obras paganas de Alfonso de Este, pone en evidencia su profunda cultura clásica, ya que se inspira en Catulo y Ovidio; refleja un plasticismo inspirado en Miguel Ángel, que vuelve a aflorar de forma más evidente en el Políptico Averoldi, del mismo año. Al mismo tiempo el artista se va afirmando como un retratista inigualable; en un primer momento sigue las directrices de Giorgione, para luego crear una forma propia de hacer retratos: figuras individuales, de media figura y con las manos visibles, en los que plasma la profundidad psicológica en un plano ideal, además de dejar clara su posición social. De este momento son El Caballero de Malta, Vicenzo Mosti (1520; Pitti) o el Hombre del guante.

En 1525 contrajo matrimonio con Cecilia, con la que mantenía relaciones amorosas desde hacía tiempo y con la que ya había tenido dos hijos: Pomponio y Orazio. En 1526 terminó la Virgen de la familia Pesaro, encargada en 1519 por Jacopo Pesaro para Santa María dei Frari, donde desarrolla un esquema de gran monumentalidad y donde los componentes de la familia Pesaro, donantes en torno a la Virgen, son auténticos retratos, captados con una extraordinaria naturalidad, que recogen todas sus experiencias sobre el retrato.

Tercera fase: 1530-1540

Su tercera fase se extiende de 1530 a 1540. Frente a la vitalidad de su etapa anterior, el artista parece replegarse sobre sí mismo, como en una especie de pausa contemplativa; sus temas testimonian una tranquila observación. Abundan los retratos y escenas narrativas sin pasiones dramáticas.


Retrato de d`Isabella d`Este, 1534-1536
        El año 1530 es decisivo para la vida y la obra de Tiziano, conoce al emperador Carlos V en Bolonia, con motivo de la coronación imperial. Carlos V se convierte en el gran mecenas del pintor que, a su vez, realizará importantes retratos del monarca. El primero de ellos, realizado en 1530, según cuenta Vasari, no se conserva. De 1532 es Carlos V con su perro (Museo del Prado), en el que aparece ya una idealización heroica propio del rango del retratado.

Son numerosas las obras realizadas durante estos años para la corte de Mantua, para la que pinta La Virgen del conejo, del Louvre, o Isabel de Este, retrato conservado en Viena, así como para las cortes de Urbino y Ferrara, con obras como Magdalena Penitente y La Bella. En ellas se ha reducido la influencia del clasicismo romano y emergen recuerdos de la educación con Giorgione, como se muestra en la Venus de Urbino, modelo inspirado directamente en la Venus de Giorgione, que combina doradas armonías con sfumatos en los contornos, y una palpitante sensualidad en la resolución del desnudo.

Cuarta fase: 1540-1550


Danae, 1553 - 1554
         La cuarta fase se abre en 1540. Tiziano denota un alejamiento del naturalismo ilusionista, y se dedica a un arte espontáneo en el que el color se sobrepone a todo; abandona la concepción equilibrada y el sentido del color solar del Alto Renacimiento. Busca idénticos efectos de dramatismo y vigor realizados a través de una síntesis de color y luz que termina por absorber en sí el valor plástico y espacial. Técnicamente manifiesta un cambio y las obras pasan a ejecutarse con la técnica de manchas de color. Los claros y armoniosos colores que siempre había utilizado pasan a utilizarse con estridentes contrastes. De este período son importantes retratos como Carlos V a caballo y Paulo III con sus nietos, así como la serie de poesías pintadas para el rey Felipe II, de las cuales se conservan algunas en el Prado, como Venus y Adonis, Dánae, Diana y Andrómeda, reproducidas con frecuencia.

Período manierista: 1541-1545

En los últimos años se ha revalorizado en gran medida el período manierista. Tiziano, abierto a todas las experiencias y con una obra en continua evolución, no pudo ignorar por completo el movimiento manierista; pero hay que tener en cuenta que Tiziano es un hombre consciente y decididamente del Renacimiento, tanto por gusto como por cultura. Durante un breve espacio de tiempo, 1541-1545, cultiva un manierismo derivado de la versión más viril de Miguel Ángel. Cultiva nobles ensueños a la vez que construye realidades terrenales robustas que participan de violentas sensualidades. Ciertamente, no es inmune a la crisis espiritual que atormenta a la intelectualidad renacentista, crisis que hará que florezcan las manifestaciones manieristas, pero la superará en busca de espléndidos mitos que serán, más tarde y durante muchos años, un himno a la belleza y a la serenidad de la vida. De este período son obras como La visión de San Juan Evangelista, pieza central del techo de la Scuola de San Giovanni, y tres escenas bíblicas, procedentes del panel del Santo Spirito a Isola.

En 1545, Tiziano aceptó una invitación para marchar a Roma. Allí se puso en contacto directo con el arte clásico a través de las ruinas de la ciudad, y trabajó sin descanso. Pese al cálido recibimiento que le depararon y la multitud de atenciones, Tiziano no estaba a gusto y en 1546 volvió a Venecia. De esta etapa romana es la Dánae (1545, Nápoles), primera de toda una serie de este tema, y el Retrato de Paulo III con sus sobrinos.

En 1547 se traslada a Augsburgo, llamado por el emperador Carlos V, en esta ciudad, ayudado por su hijo Orazio, por su pariente Césare Vecelli, por Lamberto Sustris y Cristóbal Amberger, establece un activo taller para atender los encargos que le solicitaban los altos personajes reunidos en la ciudad con motivo de la Dieta. De este momento es el retrato de Carlos V en la batalla de Muhlberg y Carlos V sedente, donde abandona la retórica, en busca de una extrema sobriedad y sencillez y un acusado interés psicológico y expresivo. De este momento es también el magnifico retrato de Isabel de Portugal (1548), realizado sobre un modelo flamenco, cuando la emperatriz ya había muerto.

El rapto de Europa. , 1559-1562

En octubre de 1548 Tiziano vuelve a Venecia y, a finales de ese año, pasa a Milán para retratar al futuro Felipe II. En 1550 nuevamente vuelve a Augsburgo, donde realiza un nuevo retrato de Felipe II.

La mayor fama de Tiziano entre sus contemporáneos se debe a su abundante producción como retratista. Realizados de forma sencilla y sin esfuerzo aparente, frente a los que se habían pintado anteriormente, sus retratos muestran personajes misteriosamente vivos, como en el Caballero inglés, o escenas de época como en Paulo III con sus nietos. En un primer momento define la tipología, de medio cuerpo y con giro de tres cuartos, mostrando las manos, para luego pasar a codificar la de cuerpo entero, presente en retratos como Calos V y Felipe II. Igualmente aborda el género del retrato de niños, tema totalmente abandonado por sus contemporáneos.

Quinta fase: 1551-1559

La quinta fase de su pintura se inicia con su regreso de Augsburgo en 1551. En esta época tratará grandes temas religiosos y mitológicos, cuya expresividad de color coloca, a veces, en un segundo plano la búsqueda del dramatismo y la composición; los extraordinarios efectos de luz denotan influencias manieristas.

Al igual que Carlos V, Felipe II fue admirador de Tiziano al que encargó importantes obras, en 1552 Santa Margarita (conservada en el Escorial), o San Jerónimo, así como obras de tema mitológico, por ejemplo Venus y Adonis y Dánae (1553-1554; Museo del Prado), la primera inspirada en las Metamorfosis de Ovidio, y la segunda dentro del ciclo de Dánaes, donde alcanza las máximas cuotas de representación del desnudo femenino.

En 1559 realiza otra serie de pinturas mitológicas como El rapto de Europa (Museo Gardner, Boston), Diana y Acteón, y Diana y Calixto, donde comienza a despegarse de los detalles formales para iniciar una investigación en el proceso de desmaterialización de la luz y del color. Ésta va a ser la característica de su siguiente y último periodo.

Sexta fase: 1560-1576

La sexta fase corresponde al último período de su vida; en ella Tiziano, anciano, muestra una excepcional capacidad de renovación y superación de sí mismo y de la tradición establecida por él. Sus pinturas de los años más tardíos pierden poco a poco la materialidad y anticipan la técnica empleada por el impresionismo, con escenas en las que la antigua potencia de color parece como deshecha y corroída en su interior, mediante el contacto con la atmósfera. El espacio representará una visión personal, irracional, mística y religiosa.

La muerte de su esposa y de su íntimo amigo Pietro Aretino dejaron al pintor dentro de una angustiosa soledad que se va a reflejar en las obras de su último período, presente en obras como El entierro de Cristo (1566) o la Coronación de espinas (1570), donde abandona definitivamente los esquemas renacentistas por una atmósfera desolada y trágica.

De este momento son también obras como La ninfa y el pastor (1570), Adán y Eva (1570), Tarquinio y Lucrecia (1570), Marsias desollado o la Piedad de Santa María dei Frari, iglesia donde el pintor quería ser sepultado. Tiziano murió en Venecia el 27 de agosto de 1576, victima de la peste. Su última obra quedó interrumpida y fue terminada por Palma el Joven.

Fuente: Texto extraído www.mcnbiografias.com

Obra

Adoración de los Pastores, 1533

Retrato de Alfonso d`Avalos con Armadura, 1533

Retrato de Ippolito de Medici
con un traje húngaro, 1532 - 1533

Retrato del emperador Carlos V
con el perro, 1532 - 1533

Anunciación, 1535

Giacomo Doria, 1533 - 1535

Estudio para el Duque de Urbino, 1536

La belleza, 1536

Retrato d`Isabella d`Este, 1534 - 1536

Retrato de Giulio Romano, 1536

Retrato de una mujer joven
con sombrero de plumas, 1536

Caballo y jinete. Tiza negra sobre papel azul, 1537

Giorgio Cornaro con un halcón, 1537

Retrato de una mujer, 1535 - 1537

Entrada de María en el templo, 1534 - 1538

Retrato de Eleonora Gonzaga, 1538

Retrato de Francesco Maria della Rovere, 1536 - 1538

Venus de Urbino, 1538

Presentación de la Virgen en el Templo, 1539

Retrato de Francisco I, 1538 - 1539

Retrato de Benedetto Varchi, 1540

Retrato de Pietro Bembo, 1540

Vincenzo Cappello, 1540

Alfonso d'Avalos dirigiéndose
a sus tropas, 1540 - 1541

Clarice Strozzi, 1542

Cristo coronado con espinas, 1542

El Doge Niccolo Marcello, 1542

Júpiter y Anthiope (Pardo Venus), 1540 - 1542

Retrato de Caterina Cornaro (1454-1510)
esposa de rey James II de Chipre,
vestida como Santa Catalina, 1542

Retrato de Ranuccio Farnese, 1542

San Juan Bautista, 1542

Caín y Abel, 1542 - 1544

David y Goliath, 1542 - 1544

La Resurrección, 1542 - 1544

Sacrificio de Isaac, 1542 - 1544

San Juan Evangelista en Patmos, 1544

Caricatura del Laoc en el grupo, 1543 - 1545

Joven inglés, 1540 - 1545

La familia Vendramin venerando
una reliquia de la Verdadera Cruz, 1545

Pentecostés, 1545

Pintura de Daniele Barbaro, 1545

Retrato de Pietro Aretino, 1545

Retrato de una muchacha, 1545

Retrato del Doge Andrea Gritti, 1544 - 1545

Virgen con el Niño, 1545

Cardenal Alessandro Farnese, 1545 - 1546

Danae, 1545 - 1546

Papa Pablo III, 1545 - 1546

Retrato de un anciano
(Pietro Cardinal Bembo), 1545 - 1546

Retrato del cardenal
Alessandro Farnese, 1545 - 1546

Retrato del Papa Julio II, 1545 - 1546

Retrato del Papa Pablo III, del Cardenal
Alessandro Farnese y del Duque Ottavio Farnese, 1546

Ecce Homo, 1548

Emperador Carlos, 1548

El emperador Carlos, 1548

Retrato de Isabel de Portugal,
esposa del emperador Carlos V, 1548

Retrato de Pietro Aretino, 1548

Retrato del conde Antonio Porcia, 1548

Retrato del Papa Pablo III, 1548


Sísifo, 1548 - 1549

Tityus, 1548 - 1549

Venus y Cupido con un organista, 1548 -1549


Dolorosa con las manos juntas, 1550

Filippo Archinto, 1550

La caída del hombre, 1550

La Sultana Roja, 1550

Retrato de Antonio Anselm, 1550

Retrato del gran elector
Juan Federico de Sajonia, 1550

San Juan el Limosnero, 1549 -1550

Un monje con un libro, 1550

Venus y Cupido, 1550

Venus y un organista y un pequeño perro, 1550


Felipe II, como el Príncipe, 1550 -1551


El hombre en traje militar, 1550 -1552

Retrato de Ludovico Beccadelli, 1552

Retrato del cardenal
Cristoforo Madruzzo, 1552


Retrato de Felipe II, 1553


Danae, 1554

Dolores, 1554

La Trinidad en la Gloria, 1552-1554

Retrato de Marcantonio Trevisani, 1554

Venus del espejo, 1553 - 1554

Venus y Adonis, 1553 - 1554


Crucifixión, 1555

Retrato de dama, 1555

Retrato de una dama de blanco, 1555


Perseo y Andrómeda, 1554-1556

Retrato del dux Francesco Venier, 1554 -1556


Estudio de las piernas, 1548 -1557

La Anunciación, 1557


Muchacha con una cesta de
frutas (Lavinia), 1555 -1558

Retrato de Fabrizio Salvaresio, 1558


Diana y Acteón, 1559

Diana y Calisto, 1556 - 1559

El martirio de san Lorenzo,
1548 - 1559

Venus y Adonis, 1550 - 1559


Ecce Homo, 1558 - 1560

La Flagelación de Cristo, 1560

Madonna y el Niño con
María Magdalena, 1560

María de Hungría,
regente de los Países Bajos, 1550 -1560

Retrato de Lavinia, su hija, 1560

Sabiduría, 1560

San Jerónimo, 1560

Venus y el tocador del laúd, 1560

Ángel de la Anunciación,1560


María con el Niño Jesús, 1561

Retrato de un pintor con una palmera, 1561

Autorretrato, 1550 - 1562
  
Muerte de Acteón, 1562


San Nicolás, 1563

Anunciación, 1564

Caballero sobre un adversario
caído, 1562-1564


Alegoría de la Prudencia, 1565

Cristo con la cruz, 1565

Hombre sostieniendo una flauta, 1560-1565

Luz Venus, 1540 - 1565

Magdalena penitente, 1560 - 1565

Santo Domingo, 1565

Venus vendando los ojos de Cupido, 1565

Virgen con el Niño en un
paisaje de la tarde, 1562-1565


Cristo y el buen ladrón, 1566


Autorretrato, 1567


El dinero del tributo, 1560 -1568

Retrato de Jacopo Strada, 1567 - 1568


Retrato de un hombre, 1523


Papa Alejandro presentación de
Jacopo Pesaro a San Pedro IV, 1503


Felipe II ofreciendo a Don
Fernando la Victoria, 1570

Tarquino y Lucrecia, 1570

Virgen con el Niño, 1565 -1570


Cristo con la cruz, 1570 -1575

Cristo coronado de espinas, 1570 - 1575

La burla de Cristo, 1570 -1575

La Religión socorrida por España, 1575

San Jerónimo penitente, 1570 - 1575

San Jerónimo, 1575

San Sebastián, 1575


Dux Antonio Grimani de rodillas ante la fe, 1575-1576

El desollamiento de Marsias, 1576

Joven con perros, 1575 -1576

La Piedad, 1576

Pastor y ninfa, 1575 -1576

Tarquino y Lucrecia, 1570 - 1576


Alessandro Farnese

Cameria, hija de Solimán el Magnífico

Coronación de la Virgen

Cosimo de Medici, más tarde
Gran Duque de Toscana

Ecce Homo

El cardenal francés Georges d`Armagnac
y su secretaria G. Philandrier

El martirio de San Pedro

El matrimonio con Vesta e Himen como protectores
y asesores de la Unión de Venus y Marte

Giulia Gonzaga

Grupo de apóstoles

La Virgen y el Niño con cuatro santos

Retrato de Aretino

Retrato de Don Fernando Álvarez de
Toledo, Gran Duque de Alba

Retrato de Nicolás Perrenot de Granvela

Retrato de un hombre con capa de armiño

San Agustín

San Ambrosio

San Antonio

San Gregorio Magno

San Jerónimo

San Juan el Evangelista

San Lucas

San Marcos

San Mateo

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